Autoridades de Ruidoso, Nuevo México, informaron la muerte de tres personas tras las repentinas inundaciones por las fuertes lluvias.
El boletín indica que un hombre y dos niños fueron arrastrados por las aguas.
La crecida del río Ruidoso, que incrementó su caudal 6 metros en media hora, arrastró grandes cantidades de escombros.
Las inundaciones dejaron atrapadas el martes a decenas de personas en casas y vehículos en el pueblo turístico de montaña y sus alrededores, y arrasaron una casa entera, informó un funcionario de emergencias del estado.
Visitors to a local brewery in Ruidoso, New Mexico, were stunned to see a house swept away by rushing floodwaters on Tuesday as they waited out the danger. https://t.co/cND6ggxuLA pic.twitter.com/oULOOCmzUh
— ABC News (@ABC) July 9, 2025
Danielle Silva, del Departamento de Seguridad Nacional y Manejo de Emergencias de Nuevo México, señaló que los equipos de emergencia realizaron al menos 85 rescates en aguas rápidas.
Para la noche del martes las aguas habían bajado y los equipos de búsqueda y rescate y de rescate en aguas rápidas recorrían la ciudad en busca de personas desaparecidas.
En tanto los equipos de obras públicas quitaban los escombros de las carreteras. Varios vehículos quedaron atrapados en el lodo.
Observa cómo un cauce seco se convierte en un río caudaloso en menos de un minuto. Inundaciones catastróficas en curso en Ruidoso, Nuevo México. pic.twitter.com/fFyMHOncRM
— Alertageo (@alertarojanot) July 9, 2025
Inundaciones catastróficas en curso en Ruidoso, Nuevo Méxicopic.twitter.com/UrGCe4gjiF
— Alertageo (@alertarojanot) July 9, 2025
La zona había quedado despojada de vegetación debido a un incendio forestal que quemó la región el pasado mes de junio, seguido poco después por una ronda de inundaciones que erosionaron gravemente el suelo.
Ruidoso es un popular lugar de veraneo y estación de esquí situado en la cadena montañosa de Sierra Blanca, en el centro-sur de Nuevo México y a unos 185 km al sur de Albuquerque, la mayor ciudad del estado.
Las últimas inundaciones se produjeron cuatro días después de una inundación repentina provocada por las lluvias torrenciales a lo largo del río Guadalupe, que asoló una franja de Texas Hill Country, resultando en hasta ahora más de 100 víctimas mortales y más de 160 desaparecidas.