Redacción GMN | El avión de combate F-35B británico, finalmente retomó el vuelo tras intensas reparaciones realizadas por un equipo de 14 ingenieros y la custodia permanente de soldados británicos. Este vehículo aéreo permaneció más de cinco semanas inmovilizado en el aeropuerto de Trivandrum, India.
El aparato, valorado en 85 millones de dólares, debía desender en el pista Príncipe de Gales, pero las condiciones del clima lo forzaron a terrizar en India, donde una misteriosa falla lo dejó fuera de operación. Su reparación se manejó con estrictas medidas de seguridad debido al carácter secreto de la encomienda.
El caso despertó atención internacional y alimentó especulaciones sobre su presencia en la región. Aunque oficialmente se trató de una parada forzada por cuestiones climáticas, versiones apuntan a una posible misión entre el portaviones británico y una base estadounidense en Australia. El avión ya se encuentra en operación, en paradero desconocido.