El Senado de la República aprobó en lo general el dictamen que reforma la Ley Federal del Trabajo para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales, como parte de la armonización de leyes secundarias derivadas de la reciente reforma constitucional en la materia.
Sin embargo, no garantiza el acceso a dos días de descanso.
Con un amplio respaldo de 104 votos a favor, el proyecto avanzó en el Pleno y fue turnado a la discusión en lo particular, donde las y los legisladores podrán presentar reservas y propuestas de modificación antes de su eventual aprobación definitiva.
La iniciativa plantea una disminución progresiva de la jornada laboral, con el objetivo de alcanzar un esquema de 40 horas semanales a más tardar en el año 2030. Este proceso gradual busca permitir que empresas y sectores productivos se adapten a las nuevas condiciones sin afectar su operación.
Uno de los puntos clave del dictamen es que la reducción de horas no implicará una disminución en el salario de las y los trabajadores, garantizando así la protección de sus ingresos.
La propuesta ha sido impulsada como una medida para mejorar la calidad de vida, promover el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, y alinearse con estándares laborales internacionales.
El esquema de reducción de la jornada laboral en México está planteado como una transición gradual para que empresas y trabajadores se adapten sin afectar salarios ni operaciones. Quedaría así:
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas (implementación total)