Los cuatro astronautas de la misión Artemis II amerizaron el viernes, tal como estaba previsto, frente a la costa de California, tras culminar una misión de prueba alrededor de la Luna ejecutada a la perfección según la NASA, medio siglo después del programa Apolo.
Tras despegar desde Florida el 1 de abril, los estadounidenses Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover, junto con el canadiense Jeremy Hansen, se aventuraron más lejos en el espacio que ningún ser humano antes.
Regresaron con cientos de gigabytes de datos del primer viaje lunar desde la última misión Apolo en 1972.
El lunes 06 de abril viajaron por detrás de la Luna y capturaron en alta definición una imagen de la Tierra asomando detrás del satélite, cuyos tonos cambiaban entre gris y marrón.
Su cápsula Orion realizó un amerizaje suave, a 30 kilómetros por hora, en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, gracias a enormes paracaídas, a las 17:07 hora local, exactamente como lo había planeado la agencia espacial estadounidense.
La Armada de Estados Unidos los extrajo de la cápsula que flotaba en el océano y fueron llevados hasta el buque USS John P.Murtha. Tras descender, caminaron lentamente y con buen ánimo hacia el área médica del buque.
Este retorno constituye un éxito para la institución, tras decenas de miles de millones de dólares, años de retrasos y muchas dudas sobre la conveniencia de relanzar el programa lunar.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, calificó el viaje como “una misión perfecta”.
“Esto es solo el comienzo, vamos a volver a hacerlo con frecuencia, enviando misiones a la Luna hasta que aterricemos en ella en 2028 y comencemos a construir nuestra base”.