El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, concluyó el jueves una visita al Vaticano para recomponer relaciones, después de que el presidente Donald Trump arremetiera contra el papa León XIV por su oposición a la guerra en Irán.
Rubio, católico practicante, tuvo una audiencia con León, que se complicó a última hora por las últimas críticas de Trump al pontífice nacido en Chicago.
León ha respondido señalando las tergiversaciones de Trump sobre sus posturas respecto a Irán y las armas nucleares e insistiendo en que solo predica el mensaje bíblico de paz.
El portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, ha explicado que la reunión entre Rubio y León XIV da fe de la buena relación entre Washington y el Vaticano.
“El encuentro subraya la fuerte relación entre Estados Unidos y la Santa Sede y su compromiso común en la promoción de la paz y de la dignidad humana”, afirma el portavoz en un comunicado, explicando que también abordaron “temas de interés común” para Occidente.