Miles de residentes han abandonado sus viviendas en California desde el 18 de mayo, ante el avance de múltiples incendios forestales que han obligado a las autoridades estatales y locales a emitir órdenes de evacuación en diversas regiones.
La propagación simultánea de varios focos activos ha alterado la vida cotidiana en zonas urbanas y rurales, y pone en riesgo la seguridad de miles de familias, de acuerdo con reportes oficiales recogidos por Reuters y Associated Press.
De acuerdo a Infobae, según información actualizada por el Departamento de Silvicultura y Protección contra Incendios de California (CAL FIRE), hasta la mañana del 20 de mayo se registraban trece incendios activos, de los cuales dos ya estaban totalmente controlados.
Los siniestros afectan principalmente los condados de Ventura, Santa Bárbara, Kern, Riverside, San Diego, Merced, Imperial, Los Ángeles y Siskiyou, con un total de superficie quemada superior a las 40,000 hectáreas.
Las cifras de evacuados varían según el avance de cada incendio, con estimaciones que van de 17,000 hasta 44,000 personas en la zona de Simi Valley, de acuerdo con datos del Ventura County Fire Department y reportes de prensa consultados por The Guardian.
California experimenta desde hace años temporadas de incendios de creciente gravedad, consecuencia de factores como la acumulación de vegetación seca, periodos prolongados de altas temperaturas y vientos intensos, según análisis del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS).
En lo que va de 2026, el número de hectáreas afectadas y la cantidad de focos activos han superado la media de la última década, lo que motiva la alerta permanente de las autoridades y la movilización de recursos adicionales.