El misionero y médico estadounidense Peter Stafford, que se contagió de ébola mientras trabajaba con pacientes en la República Democrática del Congo, ya se encuentra junto con su familia en la Unidad de Aislamiento Especial del hospital Charité de Berlín.
El Ministerio de Salud alemán informó que, a petición de autoridades de Estados Unidos, la esposa y los cuatro hijos del galeno, que también se encontraban en el Congo, permanecen en cuarentena, después de que el médico llegara el miércoles por la noche.
A pesar de que ninguno presenta síntomas y dieron negativo a una prueba de contagio, son considerados personas de contacto del paciente.
Sobre el estado de salud de Stafford, la institución evitó dar detalles en una declaración en la que se limitó a señalar que los “médicos y personal de enfermería se están centrando ahora en su diagnóstico y atención médica”.
La solicitud de ayuda de EEUU al gobierno alemán para el traslado y tratamiento de sus ciudadanos tiene que ver no solo con que Europa se encuentra más cerca, sino con que en Alemania se cuenta con experiencia médica en el tratamiento de la fiebre del ébola, así como con la capacidad para llevar a cabo evacuaciones médicas de pacientes infectados de forma segura, bajo los más altos estándares de seguridad y aislamiento.
El brote de ébola ya le ha costado la vida a 139 personas, según el último dato ofrecido por la Organización Mundial de la Salud.