Francia ha solicitado ayuda al sistema de protección civil de la UE debido a los devastadores incendios forestales que azotan el país. El sistema se ha vuelto cada vez más eficaz, pero este verano llega a sus límites.
Francia está bien preparada ante los incendios forestales. Cuenta con doce aviones Canadair y ocho Dash para la extinción. A estos se suman aviones y helicópteros rentados.
Sin embargo, en este momento la flota se necesita simultáneamente en muchos lugares del país. Una sequía que se ha intensificado durante semanas y varias olas de calor con temperaturas que en algunos casos superan los 40 grados han resecado extremadamente la vegetación.
El devastador incendio cerca de Burdeos, en la costa atlántica, ya ha arrasado más de 42.000 hectáreas de bosque y vegetación. Al mismo tiempo, los incendios y las labores de extinción en el sur y sureste de Francia están ocupando a personal de emergencia adicional.
En muchos lugares, los bomberos están llegando a sus límites físicos. Los vientos huracanados avivan los frentes de fuego de manera casi imparable; hasta ahora, más de 220.000 personas han tenido que abandonar sus hogares y casas vacacionales.
El Gobierno incluso ha utilizado por primera vez un gran avión de transporte militar para combatir los incendios forestales. El A400M puede lanzar alrededor de 20 toneladas de agente extintor, es decir, más del triple que un Canadair.
Sin embargo, la situación es tan grave en este momento que el presidente francés, Emmanuel Macron, ha activado el Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea (UCPM, por sus siglas en inglés) y ha solicitado apoyo de otros países europeos.