Redacción.- Fuertes tormentas de granizo azotaron la costa oriental australiana este lunes, con “apocalípticas” tormentas de polvo barrieron zonas afectadas por la sequía, eventos extremos que conviven con los incendios que consumen partes del país desde septiembre, empeorados por el cambio climático.
Más de 10 millones de hectáreas han sido consumidas por los incendios en los que han muerto 29 personas y cientos de millones de animales y han destruido más de 2.000 viviendas.
Violentas tormentas de granizo se abatieron sobre la capital, Canberra, con caída de pedazos de hielo del tamaño de pelotas de golf. Los servicios de emergencia pidieron a la población que “retiren los vehículos que están estacionados en la calle y los alejen de los árboles y de los cables eléctricos”.
El servicio meteorológico local pidió a los habitantes del sureste del Estado Nueva Gales del Sur, donde se encuentra Sidney, que estén preparados porque se avecinan las tormentas.
En las Montañas Azules, un importante atractivo turístico, un joven de 16 años fue alcanzado por un rayo y otro de 24 años sufrió heridas cuando estaba apoyado en una barandilla metálica.
Fires, hottest day on record, floods, dust storm, hail storm. All in a month. Climate apocalypse starts in Australia. Are we gonna let this be the new normal?#ClimateCrisis pic.twitter.com/rPGg20JsV2
— Veronica Koman (@VeronicaKoman) January 20, 2020
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Imágenes impresionantes tomadas durante el fin de semana en el occidente Nueva Gales del Sur muestran una fuerte tormenta de polvo que se dirige hacia ciudades del interior. Habitantes de la zona señalaban que se había vuelto de noche en medio del día.
El primer ministro del Estado, Daniel Andrews, dijo que la lluvia significa “condiciones mucho más peligrosas” para los operarios de maquinaria pesada para entrar a zonas afectadas por los incendios, mientras los aludes de tierra complican los esfuerzos para abrir carreteras cerradas.
Al gobierno conservador de Australia le llueven las críticas por su respuesta a los incendios y el cambio climático, que según los científicos, es una de las principales causas de la crisis.