Una misión internacional encabezada por científicos de la Organización Mundial de la Salud viajará en la primera semana de enero a Wuhan, capital de la provincia de Hubei, en China, para investigar los orígenes del nuevo coronavirus.
Estados Unidos acusó a China de ocultar el alcance del brote, generando una crisis mundial.
El Gobierno de Donald Trump pidió una investigación “transparente” dirigida por la OMS.
China informó a la Organización el 31 de diciembre de 2019 sobre los primeros casos de neumonía de causa desconocida en Wuhan y cerró un mercado de animales exóticos donde se cree que surgió el COVID-19.
Los científicos incluirán muestras de humanos y animales recolectadas por investigadores chinos para aprovechar sus estudios iniciales.
Thea Fischer, miembro danesa, dijo que el equipo se iría “justo después del Año Nuevo” para una misión de seis semanas, incluidas dos semanas de cuarentena a su llegada en la nación asiática.