Un joven falleció el pasado sábado tras ser atacado por un tiburón mientras surfeaba en Manresa State Beach, una playa en el Condado de Santa Cruz, al norte de California.
El hombre identificado como Ben Kelly murió en la escena, sin que los paramédicos pudieran hacer nada por salvar su vida.
En los últimos días, la presencia de tiburones blancos merodeando la zona en la que se produjo el ataque ha despertado la preocupación de residentes, pescadores y deportistas.
En declaración para un medio local, Eric Mailander, experto en fotografías con drones, dijo que el sábado por la mañana, horas antes de que se produjera el ataque, había salido con su bote y había contado al menos 15 tiburones blancos en el agua.
Pero no ha sido el único, el viernes, otro fotógrafo, captó en la playa de Manresa al menos nueve tiburones que se encontraban peligrosamente cerca de la orilla.
Y días antes, el 30 de abril, los usuarios compartieron en redes sociales un video grabado con un dron en las aguas de Seacliff State Beach, a unos 8 kilómetros del lugar en el que falleció Ben; en las imágenes se veía a 6 tiburones blancos que nadaban muy cerca de la orilla.
Ahora, tras el ataque al surfista, las autoridades colocaron señales en la playa estatal de Manresa para advertir a los bañistas de que no está permitido entrar al agua.
En el momento en que se produjo el ataque, la playa estaba cerrada al público, ya que el acceso está prohibido entre las 11:00 de la mañana y las 17:00 de la tarde por la pandemia. No obstante, en esa franja horaria sí está permitido que se practique en la playa deportes acuáticos, como era el caso de Ben Kelly.