El rockero canadiense Bryan Adams, causó polémica y fue acusado de racismo contra los chinos tras un discurso sobre la contingencia, que obligó a cancelar sus actuaciones en Londres esta semana.
Escribió en sus redes sociales que sus conciertos en el Royal Albert Hall fueron postergados gracias a unos “malditos comedores de murciélagos y vendedores de animales en mercados mojados que crearon el virus, bastardos avariciosos”.
“El mundo entero está ahora paralizado, sin mencionar los miles que han sufrido o muerto a causa de este virus”, y exhortó a los chinos a “volverse veganos”.
Sin embargo, este martes publicó un nuevo post disculpándose “con cualquiera y todos los que se sintieron ofendidos” por su publicación y dijo que su intención no era otra que “protestar por la horrible crueldad animal en estos mercados como posible fuente del virus”.
Si bien organizaciones de activistas de derechos de los animales elogiaron su llamado a dejar de comer carne, muchos adjudicaron a sus insultantes comentarios un fuerte sesgo antichino
Los llamados mercados “mojados” o “húmedos” venden alimentos y productos frescos, incluidos animales de granja y silvestres.
Uno de esos mercados está en Wuhan, China, que la Organización Mundial de la Salud identificó como una posible fuente o “escenario amplificador” del brote.