Un hombre que trabajaba en el servicio militar, de 38 años, su esposa de 36, sus cuatro hijos, dos niños y dos niñas, con edades de entre 11 meses y 4 años, y hasta dos gatos, fueron encontrados muertos al interior de su vivienda ubicada en al norte de San Antonio.
Autoridades acudieron a la casa cuando el hombre no se presentó a trabajar, pero al llegar encontraron una nota en la pared que decía que había personas muertas y animales en el refrigerador, además de un fuerte olor a químicos lo que los hizo pensar que había explosivos, los cuáles no fueron encontrados.
Se sospecha que pudo ser un suicidio mediante la inhalación de dióxido de carbono, informaron este viernes los medios locales.