Momentos de tensión se vivieron en un parque de diversiones en Galveston, Texas, luego de que una montaña rusa quedara detenida de forma repentina en un tramo completamente vertical, dejando a ocho personas suspendidas a 30 metros de altura.
Los afectados se trataban de ocho estudiantes que participaban en una excursión escolar.
Equipos de emergencia desplegaron un operativo especializado para evacuar a los ocupantes uno por uno, utilizando un camión con escalera telescópica para alcanzar la parte más alta de la estructura.
Los rescatistas aseguraron a cada pasajero antes de descenderlo cuidadosamente hasta una zona segura.
Durante el procedimiento, los bomberos mantuvieron comunicación constante con las personas atrapadas para tranquilizarlas y explicarles que el rescate se realizaría de manera paulatina pero segura.
El incidente generó alarma entre visitantes del parque, mientras imágenes del rescate mostraban la complejidad de la operación debido a la pronunciada inclinación de la estructura.