Tres activistas mexicanos que viven en Nueva York tomaron las cenizas de dos compatriotas migrantes que fallecieron por COVID19 en Brooklyn y las llevaron a sus padres en zonas remotas de México.
Lorena Kourousias, Angelo Cabrera y Juan Carlos Ruiz decidieron ayudar a dos familias que vivían el fallecimiento de sus hijos en la metropólis, quienes llevaban años enviando remesas para ayudar a sus padres en México.
Eran las cenizas de Claudio Maldonado, de 30 años, a sus padres en Tlapa, Guerrero; él trabajaba en la cocina de un restaurante y falleció en abril.
Mientras las de Reneé Gordillo fueron entregadas a su familia en Oaxaca. Gordillo también trabajaba en un restaurante y murió el mismo mes.
“Después de todas las pérdidas que hemos tenido queremos regresarlos con la dignidad que merecen”, dijo Lorena, una de los tres activistas y directora de Mixteca Organization, un grupo sin ánimo de lucro que ayuda a la comunidad mexicana.
Tomaron un vuelo con las urnas porque familiares y amigos en Estados Unidos de ambos fallecidos no contaban con autorización para vivir en ese país y si van a México les costará regresar a Nueva York.
Por otro lado, enviar las cenizas a México en estos momentos no es fácil ya que los trámites no son baratos; México eliminó la opción de enviar cenizas por valija diplomática en marzo.
Los tres activistas financiaron el viaje con su propio dinero y llevan años dedicados a ayudar a la comunidad hispana en Nueva York.
El gobierno de México organizó dos vuelos de repatriación de cenizas desde Nueva York en los últimos meses: uno transportó 245 urnas y el otro 81. Ambas repatriaciones se realizaron sin costo para los familiares de los fallecidos.