Valencia despertó este miércoles tras una noche de pesadilla tras la devastación provocada por el temporal de lluvias, que han provocado inundaciones que han dejado al menos 70 muertos -entre ellos, cuatro niños- decenas de desaparecidos, daños en viviendas y miles de damnificados.
Más de 150.000 personas siguen sin suministro eléctrico, mientras el Gobierno ha activado un gabinete de crisis en La Moncloa y ha decretado tres días de luto oficial.
En municipios cercanos a cauces fluviales como Utiel o Paiporta, la crecida del río provocó que el agua tomara las calles de la localidad, embistiendo todo a su paso: coches y cubos de basura eran arrastrados por corrientes que, en algunos casos, alcanzaban el primer piso de algunos edificios.
España está sufriendo uno de los peores temporales en lo que va de siglo.
Muchas personas quedaron atrapadas en sus casas, donde el agua se colaba por todas partes, y trataban de poner a salvo algunos enseres. Muchos pudieron evitar la tragedia.
Pero un sargento, un teniente de la Guardia Civil y su novia estaban desaparecidos, debido a que la comandancia, cuya planta baja y el sótano que quedaron sepultadas bajo el agua, al bajar los tres al trata de escapar, no lo lograron.
Ante la previsión de que continúen estas lluvias en el norte de la región, el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, reiteró la necesidad de que la población permanezca en casa y no se desplace por carreteras.
La Agencia Estatal de Meteorología informó que los episodios de lluvia más intensos previstos para este miércoles se trasladarán al norte de la Comunidad Valenciana, Aragón, el sur de Navarra y el oeste de Andalucía. En el interior de Castellón (Valencia) y alrededores de Sevilla y Cádiz (Andalucía) hay alerta naranja ante el riesgo de acumular más de 80 milímetros de agua en 12 horas.