Redación: Luego de que Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunció en marzo pasado que al activista Samir Flores lo mató el régimen neoliberal, como parte de un ofrecimiento que hizo el presidente López Obrador a empresarios para la construcción de la planta, Obrador llama a dejar la confrontación.
Durante su visita al Hospital Rural de Guadalupe Tepeyac, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió al EZNL que deje de dividir a la región de la sierra y selva de Chiapas.
Reconoció que aunque los zapatistas ayudaron a conocer la realidad de la miseria de las comunidades indígenas de las zonas rurales es importante que deje de vivir en la confrontación.
Al respecto expreso que existen dos formas de cambiar la realidad. La primera a través de las armas contra el gobierno y la segunda participando en las elecciones.
El movimiento zapatista ayudó a dar a conocer las condiciones de marginación que padecen los indígenas de todo el país, reconoció el Presidente, pero llamó a los rebeldes a dejar atrás la confrontación.
Esta fue la primera ocasión en que visita a la comunidad de Guadalupe Tepeyac, en calidad de Presidente de la República.
A lo largo de su recorrido por la zona zapatista, las camionetas en que se traslada López Obrador fueron custodiadas por elementos del Ejército Mexicano.
El EZLN, a través de su vocero, el subcomandante Moisés, anunció en enero su rechazo al proyecto del Tren Maya que atravesará la selva chiapaneca, y lo consideró una provocación.