Raymundo Campos | Sabinas, Coah.- En medio de la controversia y dudas que se han generado en torno a la muerte de una pequeñita de tan solo 3 años de edad quien ingresó sin vida la noche del jueves al hospital regional de Palaú, esta mañana la Fiscalía General del Estado en la Región Carbonífera, rechazó que la muerte de la menor haya sido violenta.
El Lic. Ulises Ramírez Guillén, Fiscal Regional, aseguró que La Niña Erika “N” padecía de una enfermedad congénita de nacimiento que terminó por arrebatarle la vida a muy corta edad.
Afirmó que las causas que originaron su muerte fue una perforación gástrica que derivó en un Shock Hipovolemico, según el resultado de la necropsia de ley practicada por los médicos forenses.
En relación al traslado de la hermanita de la víctima al hospital del niño en Saltillo, el funcionario indicó que padece una enfermedad similar, pero no determinó qué tipo de padecimiento.
Rechazó que los padres de familia estén detenidos como se especuló en un principio ante el vacío de información oficial.
Cabe recordar que desde el inicio, la madre de la occisa explicó que la infante había caído al suelo accidentalmente mientras la bañaba y al tratar de auxiliarla estaba inconsciente.
Al ingresar a la sala de urgencias del nosocomio los doctores diagnosticaron que el cuerpo de la pequeña presentaba diversos hematomas de acuerdo al reporte oficial.
Su hermanita una bebé de 12 meses de nacida fue trasladada ayer en estado crítico a una clínica de especialidades de la capital de Coahuila, donde es atendida al parecer de la misma enfermedad que acabó con la vida a su hermana.
La Fiscalía Regional fue tajante al señalar que en ambos casos no existe maltrato infantil.