El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó este lunes impactos de ataques militares en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, lo que ha elevado la preocupación internacional por un posible riesgo radiológico.
De acuerdo con el organismo, uno de los proyectiles cayó a apenas 75 metros del perímetro de la instalación, aunque subrayó que la planta nuclear no sufrió daños directos.
La verificación fue mediante el análisis independiente de imágenes satelitales y el conocimiento técnico detallado de las instalaciones, lo que refuerza la credibilidad de la evaluación en un contexto de creciente tensión geopolítica.
El director del OIEA, Rafael Grossi, advirtió que los ataques representan un “peligro real” y urgió a detener cualquier acción militar en las cercanías de instalaciones nucleares.
El organismo ya había informado la semana pasada que las autoridades iraníes notificaron un incidente similar cerca de la misma central, lo que apunta a una escalada en la exposición de infraestructuras críticas.
El OIEA insiste en que cualquier acción militar cerca de plantas nucleares constituye una violación de principios básicos de seguridad nuclear internacional.