La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la madrugada de este miércoles la reforma de jornada laboral, un proyecto que establece desde la Constitución un límite de 40 horas por semana.
Además contempla al menos un día de descanso y una transición gradual que concluirá en 2030.
Con los cambios avalados por la Cámara Baja, México se perfila como el tercer país de Latinoamérica con la jornada laboral más corta, equiparando a Ecuador -pionero en la región- y Chile, que se encuentra en transición hacia la semana de 40 horas.
El proyecto plantea una disminución de dos horas anuales a partir del 1 de enero de cada año, iniciando en 2027 y finalizando en 2030, año en el que se alcanzará el límite de 40 horas por semana.
Esta reforma constitucional también contempla un nuevo tope al tiempo extraordinario, las horas pagadas al doble estarán limitadas a 12 por semana, en el caso de las denominadas “horas triples” la restricción será de 4 horas semanales; este último es uno de los ajustes más destacados, ya que actualmente no existe un máximo para este esquema.
Las modificaciones a la Carta Magna aún requieren de la aprobación de 17 congresos locales para su promulgación, cuando se cumpla con este trámite y entre en vigor la reforma de jornada laboral, el Congreso de la Unión tendrá un plazo de 90 días para hacer las adecuaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT).
El dictamen avalado incluye dos prohibiciones para los empleadores; por un lado, no estará permitido reducir sueldos y prestaciones durante la transición, y las personas menores de 18 años no podrán laborar horas extra.
Primavera laboral
A lo largo de la discusión en torno a la reducción de la jornada, los diputados de oposición se enfrentaron por la llamada “Primavera Laboral”, acusando que se trata de cambios engañosos con una narrativa oficial.