Lindsay Clancy es una enfermera de Massachusetts acusada de asesinar a sus tres hijos en enero de 2023; Cora de 5 años, Dawson de 3 y Callan un bebé de apenas 8 meses. Los tres fueron encontrados muertos en el sótano de la casa familiar en Duxbury Massachusetts.
Luego de matar a sus hijo, Lindsay intentó quitarse la vida, se cortó las muñecas y el cuello, posteriormente saltó desde una ventana del segundo piso, caída a la cuál sobrevivió pero quedó parcialmente paralizada.
Fue el padre de los niños Patrick Clancy quien regresaba a casa después de haber salido, para encontrar a sus tres hijos inmóviles en el sótano.
En el juicio llevado a cabo en agosto de 2026, los abogados de Lindsay argumentan que ella atravesaba una enfermedad mental grave y que la psicosis posparto afectó en su capacidad para comprender la realidad y controlar sus acciones; por esto se sostiene que no debería ser considerada penalmente responsable de las muertes.
La defensa insiste que Lindsay era una madre dedicada y que no tenía un motivo evidente para querer hacerles daño. Su abogado incluso argumentó que ella amaba profundamente a sus hijos y que su intención principal aquella noche era suicidarse.
La Fiscalía reconoce que Lindsay tenía problemas de salud mental, pero sostienen que eso no significa que no supiera lo que estaba haciendo. Para ellos, los asesinatos fueron intencionales y realizados de manera deliberada.
El punto central no es únicamente determinar si Lindsay mató a sus hijos, sino establecer en qué estado mental se encontraba cuando lo hizo y si podía distinguir entre lo correcto y lo incorrecto.
Uno de sus hijo, Callan, tenía solamente ocho meses de edad. La defensa utiliza las circunstancias relacionadas con el periodo posterior al embarazo y el nacimiento del bebé para explicar el deterioro de su salud mental.
Patrick ha hablado sobre sus hijos y sobre el impacto que tuvo, su testimonio forma parte del proceso judicial en el que también se busca reconstruir qué ocurrió dentro de la casa aquella noche.
Los problemas de salud mental son la complicación más común durante el embarazo y la crianza, afectando a 1 de cada 5 mujeres en Estados Unidos durante el embarazo y el año posterior al parto.
También son la principal causa subyacente de muerte relacionada con el embarazo en el país, aunque a menudo pasan desapercibidos. Estas condiciones —y sus tratamientos— varían ampliamente.