Phoebe Gates, la hija de 23 años de Bill Gates, ha intentado forjar su propio camino laboral, insistiendo en que no depende de su apellido ni de sus privilegios. Pero este camino de baldosas amarillas se ha torcido tras la revelación de que su empresa de ecommerce, Phia, podría estar implicada en un esquema de fraude digital.
La joven se enfrenta a un escándalo que podría acarrear graves consecuencias legales. Unas filtraciones obtenidas por Bloomberg desvelaron que Phia realizaba cookie stuffing, una práctica con la que la empresa reclamaba comisiones por ventas en internet que no ayudó a generar.
Aunque inicialmente la compañía calificó el incidente como una anomalía técnica que fue corregida en 24 horas, los mensajes internos sugieren que, tanto Gates como su socia, Sophia Kianni, habrían impulsado y supervisado estas funciones fraudulentas durante al menos siete meses.
La empresa está ahora bajo la sombra del fraude electrónico federal en Estados Unidos, que estudia sus prácticas engañosas en publicidad digital. El rastro de mensajes deja poco margen para su defensa y apunta de forma directa a la responsabilidad de las fundadoras por diseñar un sistema para inflar sus ingresos de forma ilícita.
Phia ofrece una extensión para navegadores que actúa como un asistente personal de compras, ayudando a los usuarios a encontrar los precios más bajos y códigos de descuento. Por cada venta que la empresa de Gates ayuda a cerrar, recibe una comisión del minorista.
El problema es que Phia insertaba su código de seguimiento de forma automática, sin que el usuario hiciera clic en ningún enlace o cupón. Esta técnica permitía a la startup quedarse con las comisiones de otros publicistas e, incluso, cobrar por ventas directas en las que no había intervenido.
El impacto financiero de desactivar estas funciones fue inmediato, pues los ingresos diarios de Phia cayeron de 80.000 dólares hasta 10.000 dólares.
La defensa de Phia, que atribuía el problema a un error de software, ha caído por la aparición de mensajes internos en los que Gates preguntaba por qué no se estaban capturando todas las transacciones de socios como Etsy.
“Una vez más, ¡esto se llama cookie stuffing! En pocas palabras, consiste en insertar automáticamente cookies de seguimiento de afiliados para reclamar comisiones por ventas que no has generado”, señaló la abogada Ariel Givner en la red social X, “normalmente se considera un delito federal de fraude electrónico en los tribunales de EE. UU.”. A ello, añadió que “existe la posibilidad de una pena máxima de hasta 20 años de prisión, además de multas y restitución”.
Curiosamente, Phia recibió financiación de eBay Ventures, la rama de inversión de eBay. Hace dos décadas, esta empresa colaboró con el FBI para encarcelar a Shawn Hogan, un afiliado que también utilizó técnicas de cookie stuffing.
“La ironía de que eBay Ventures financie a Phia es… eBay conoce muy bien el fraude de cookie stuffing, en el que supuestamente participó Phia; de hecho, colaboró directamente con el FBI para preparar un caso contra Shawn Hogan por un fraude similar hace 20 años”, indicó la periodista Liz Morton en la red social X.