Rocky, un perro de la raza gran pirineo de 14 años, murió este miércoles luego de permanecer hospitalizado desde el lunes a consecuencia de las lesiones que sufrió cuando su propietaria, Liliana “N”, lo ató a su camioneta, lo arrastró y después lo atropelló. Los hechos ocurrieron el fin de semana en el fraccionamiento San Miguel, al norte de Saltillo.
La agresión fue grabada en video por vecinos. Las imágenes se difundieron en redes sociales y provocaron indignación, además de movilizaciones de grupos defensores de los animales que exigieron castigo para la responsable.
El delegado de la Fiscalía General del Estado en la región Sureste, Julio Loera Ruiz, informó que Liliana “N” fue detenida en cumplimiento de una orden de aprehensión y que un juez de control le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada por seis meses.
Liliana permanecerá internada en el Centro Penitenciario Femenil de Saltillo mientras continúa el proceso penal.
Con la muerte de Rocky, la sanción prevista en la legislación estatal por el delito de maltrato animal podría duplicarse. Loera Ruiz explicó que la pena base alcanza hasta cuatro años de prisión, pero aumenta cuando el animal muere como consecuencia de las lesiones.
“La sentencia de cuatro años aparejada por este delito aumenta al doble, es decir, hasta ocho años de prisión”, señaló.
El funcionario agregó que, hasta el momento, el juez no encontró elementos que sustenten el argumento de la defensa para tratar de acreditar un presunto trastorno mental de la imputada para que fuera internada en un centro de salud mental en lugar del penal femenil.
En el mismo caso, el esposo de Liliana “N” fue detenido por el delito de obstrucción de la justicia; sin embargo, posteriormente recuperó su libertad.