El presidente de EEUU, Donald Trump, declaró ante legisladores israelíes, que “la larga y dolorosa pesadilla finalmente terminó”, tras ayudar a negociar un alto el fuego entre Israel y Hamás en Gaza.
El discurso de Trump ante el parlamento israelí, la Knéset, coincide con la liberación por parte de Hamás de los últimos 20 rehenes vivos retenidos en el enclave palestino.
A su vez, Israel libera a 250 prisioneros palestinos y a más de 1700 palestinos detenidos durante los dos años de operaciones militares en Gaza.
Durante un viaje relámpago a la región, Trump también asistirá a una cumbre de paz en Sharm El-Sheikh, Egipto, junto con el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi y otros líderes mundiales.
El alto el fuego que ayudó a negociar fue “el avance más desafiante de todos, quizás el avance más desafiante de la historia”, afirmó.
Indicó que poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania sería su próximo objetivo.
El discurso de Trump fue interrumpido brevemente cuando un parlamentario de la oposición levantó un papel que decía “Reconocer a Palestina”. Al menos una persona fue escoltada fuera de la sala.
El primer ministro israelí agradeció a Trump su “incansable ayuda” para asegurar el regreso de los rehenes restantes, parte de un grupo de 251 personas capturadas durante los ataques del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel por Hamás.
El alto el fuego en Gaza entró en vigor el viernes por la mañana, después de que Israel y Hamás acordaran la primera fase del plan de paz de 20 puntos de Trump. Las siguientes fases aún están por negociar.
Trump afirmó que el alto el fuego se mantendrá y que se establecerá rápidamente una “junta de paz” que él preside para administrar el territorio.