Ismael “Mayo” Zambada García, el legendario líder del cártel de Sinaloa, fue detenido en El Paso, Texas la tarde de este jueves 25 de julio, en un aeropuerto privado de la ciudad fronteriza.
La detención del emblemático narcotraficante, quien no había pisado una cárcel en décadas de vida criminal y cuya cabeza tenía una recompensa de 15 millones de dólares, fue adelantada por el semanario Zeta de Tijuana y confirmada por dos fuentes del operativo a la agencia Reuters.
Zambada tiene 76 años, era requerido por las autoridades estadounidenses desde hace décadas. Su nombre aparece en al menos cinco amplias causas judiciales abiertas entre 2003 y 2016 en tribunales federales del país, en todas acusado de facilitar el tráfico de cocaína y marihuana al territorio estadounidense y de heredar el imperio criminal una vez que se detuvo y procesó a Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La cacería del capo se intensificó con la cruzada que las autoridades estadounidenses han hecho para combatir la llegada del fentanilo al país. Washington ha apuntado a las grandes organizaciones mexicanas, en especial a la que opera en Sinaloa, de traficar con el potente opiáceo que ha causado una emergencia sanitaria con más de 100.000 muertes en el último año.
En febrero, los fiscales abrieron una nueva causa contra Zambada por la fabricación y distribución de la droga, que se ha convertido en la principal causa de muertes para las personas de entre 18 y 45 años.
A pesar de su largo historial criminal, la agencia antinarcóticos de Estados Unidos destacaba de Mayo Zambada algo único
“A pesar de que ha dedicado toda su vida adulta a ser un gran traficante de drogas, no ha pasado un solo día en prisión”.