El 17 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Hipertensión Arterial, una efeméride que se conmemora desde el año 2013, con la intención de que la gente sepa a ciencia cierta cuál es su tensión en estado normal y reconozca cuando hay un cambio.
Existe una cifra estándar: 120/80, pero como cada individuo es único hay personas que por naturaleza son hipotensos y su tensión normal es 110/70 y otros son hipertensos y su tensión base es 130/90, es decir un poquito por arriba o por debajo.
La hipertensión es un enemigo silencioso, que solo cuando la persona ya tiene la tensión muy elevada es cuando se notan los síntomas: calor corporal, orejas rojas, dolor de cabeza e incluso hay quienes sufren de vértigo a pesar de que sea un síntoma más común cuando la tensión va a la baja.
La hipertensión arterial es una condición donde la persona presenta una presión arterial sistémica elevada. El problema con esta condición es que en muchos casos puede llegar a ser letal y rara vez provoca síntomas previos al pico alto de tensión.
Es la principal causa de las enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y enfermedad renal.
Se puede prevenir, pero siempre está latente el riesgo de padecerla, pues existen muchos factores que la pueden detonar como:
- Altos niveles de estrés
- Cambios hormonales; sobre todo en las mujeres, la llegada de la menstruación puede aumentar la presión arterial
- El tabaquismo
- El sedentarismo o falta de actividad física
De acuerdo con la Secretaría de Salud, en México mas de 30 millones de personas padecen hipertensión arterial, es decir, una de cada cuatro personas.
Hasta ahora se cuenta con el registro de 1,200 millones de personas a nivel global (en un rango de 30 a 79 años), que viven con el padecimiento.