El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza Cazarez, senador de Morena, entre otros ochos funcionarios o ex funcionarios estatales, fueron acusados formalmente por presunta asociación con el Cártel de Sinaloa y por delitos de tráfico de drogas y conexos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Los acusados son todos funcionarios de alto rango, actuales o anteriores, del gobierno y las fuerzas del orden del estado mexicano de Sinaloa, incluido el actual gobernador de Sinaloa y se les acusa de haberse asociado con el Cártel de Sinaloa para distribuir grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos. El caso está asignado a la jueza federal Katherine Polk Failla”, apuntó el Departamento de Justicia estadounidense en un comunicado el miércoles 29 de abril.
El Cártel de Sinaloa fue designado como grupo terrorista por autoridades de EEUU el año pasado, al igual que otros cárteles mexicanos.
La acusación formal incluye al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como al senador Enrique Inzunza Cázarez, Enrique Díaz Vega, Dámaso Castro Saavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, a/k/a ‘Cholo’, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, alias ‘Tornado’, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán, alias ‘Juanito’, todos señalados por delitos de tráfico de drogas y armas.
En tanto, Juan Valenzuela Millán también es señalado por “delitos relacionados con su participación en secuestros de una fuente de la DEA y de un familiar de la fuente que resultaron en sus muertes”.
¿De que delitos es acusado?
La acusación señala que Rubén Rocha y el resto de funcionarios participaron en una conspiración “corrupta y violenta” con el Cártel de Sinaloa, con el fin de importar fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina desde México a EEUU.
Según EEUU, los funcionarios protegieron a líderes del Cártel de Sinaloa de ser investigados, arrestados y enjuiciados; además, presuntamente habrían entregado información confidencial de seguridad y del Ejército al cártel para facilitar sus actividades delictivas.
Asimismo, el reporte señala que los funcionarios ordenaron a policías estatales, municipales para que protegieran los cargamentos de drogas que son almacenados en México y trasladados.
El gobernador Rubén Rocha Moya es acusado en Estados Unidos con los cargos de:
- Conspiración para la importación de narcóticos
- Posesión de ametralladoras y artefactos explosivos
- Conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
Por esos delitos podría enfrentar una pena de cadena perpetua o hasta 40 años de prisión.