El japonés Shiraishi Takahiro, de 29 años, mejor conocido como el ‘asesino de Twitter’, se declaró culpable de matar y desmembrar a nueve personas a las que contactó a través de la red social en 2017.
A pesar de que el joven admitió frente a la corte su culpabilidad, la defensa apeló por una sentencia reducida, alegando que los crímenes fueron cometidos con la aprobación de las víctimas.
Los abogados aseguran que las personas fallecidas, ocho mujeres y un hombre de entre 15 y 26 años, habían expresado pensamientos suicidas en Internet y habían acordado ser asesinadas.
Argumentaron que los cargos contra su cliente deberían figurar como homicidio con consentimiento.
Además, la defensa sostuvo que no podía ser considerado responsable de forma penal pues en ese entonces estaba muy débil mentalmente. No obstante, las autoridades llevaron a cabo cinco pruebas psiquiátricas y en 2018 los fiscales concluyeron que sí podía ser juzgado.
Según la investigación, Shiraishi también agredió sexualmente a las víctimas femeninas y robó sus pertenencias, incluyendo dinero en efectivo.
El tribunal prepara un total de 24 audiencias que se llevarán a cabo durante 77 días y finalizarán con el dictamen del fallo judicial el 15 de diciembre.