Jaco Nel es un doctor que en 2016 estuvo a punto de morir debido a la sepsis provocada por las lamidas de su perro, luego de que se hiciera una pequeña herida jugado con el animal.
Perdió sus piernas, dedos y parte de su cara luego de ser contagiado con una bacteria por su mascota.
“Habíamos estado jugando un poco duro y me cortó la mano. Era un corte diminuto. Lo limpié y me olvidé de él. Nunca tuve más problemas con ese corte ni nada”, dijo en una entrevista a la BBC.
Su mascota es un perro coker spaniel, le hizo un pequeño arañazo del que salió un poco de sangre, le lamió la herida y el doctor la desinfectó; sin embargo, empezó a tener síntomas parecidos a los de una gripa común por lo que no le dio mayor importancia, pero tenía septicemia a consecuencia de la saliva de su perro.
Despertó mareado y aturdido por lo que tuvo que ser trasladado de emergencia a hospital. La enfermedad le provocó fallas en sus riñones y también lo tuvieron que someter a diálisis.
“Me cuesta hablar y también tengo dificultades para comer, aunque ahora las sobrellevo mejor (…) Estuve muy muy cerca de morir”
¿Pueden todos los perros transmitir sepsis?
Aunque la sepsis de Jaco Nel fue producida por la lamida de su mascota, hay que mencionar que los perros no tienen la capacidad de transmitir la enfermedad de manera libre.
El propio doctor señala que no fue la culpa de Harvey y todo se redujo a simple mala suerte, pues se necesitan una serie de elementos para que la sepsis pueda ser transmitida de un can a un humano, tomando en cuenta cosas como el sistema inmune del mismo perro y el de su dueño.
La bacteria de la sepsis llega a perros y humanos derivado de infecciones de diversos tipo, por heridas o enfermedades no directamente relacionadas.