El gobierno chileno decretó el “estado de excepción por catástrofe” para hacer frente a un gigantesco incendio en la ciudad de Viña del Mar, que ya ha dejado como saldo dos personas si vida, decenas de heridos y cientos de damnificados, de acuerdo al último balance.
El presidente Gabriel Boric suspendió todas sus actividades para visitar la zona.
La ministra de Interior, Carolina Tohá, informó que las estimaciones del daño causado por las llamas están evolucionando constantemente en la medida que los equipos de emergencia intentan abrirse paso en las áreas más afectadas.
El siniestro se desató el jueves por la tarde y avanzó durante toda la noche.
“El fuego fue envolvente y en cuestión de minutos cambió por la dirección del viento… Acá era un infierno, una calor insoportable, se te quemaban las plantas de los pies”, relató Alejandra Lastiva al canal de noticias TVN.
Las autoridades ya investigan la causa, por su parte la Corporación Nacional Forestal (Conaf) adelantó que tuvo “origen humano”.
En el combate trabajan nueve helicópteros, 12 brigadas, cinco vehículos lanzadores de agua, siete camiones cisterna y maquinaria pesada y 800 bomberos en acción y más de 100 unidades.
Imágenes publicadas en redes sociales por los bomberos y otros organismos chilenos dan fe de la agresividad del incendio.