Luego de que este fin de semana fuera exhibido el ex director de Pemex, Emilio Lozoya, en un lujoso restaurante de la Ciudad de México a pesar de enfrentar dos procesos judiciales, el presidente Andrés Manuel López Obrador lo calificó de legal, pero inmoral.
Al mandatario le pareció una imprudencia, un acto de provocación:
“Es inmoral el que se den estas cosas, es una imprudencia para decir lo menos, un acto de provocación, porque esa señor fue director de Pemex y está como testigo protegido, le llaman de otra manera pero eso es”
En agosto, un juez federal concedió a Lozoya un nuevo plazo hasta el próximo 19 de noviembre, para que su defensa pueda integrar nuevos elementos en su favor en los casos Agro Nitrogenados y Odebrecht, y posiblemente llegar a un acuerdo con la Fiscalía General de la República.
La Fiscalía acusa a Lozoya Austin de recibir 8 millones de dólares de Odebrecht durante la campaña presidencial del 2012, y ocultar los recursos en el sistema financiero. Asimismo, señala que ya en su gestión, Pemex dio contratos a la empresa brasileña por los que obtuvo ganancias por 39 millones de dólares.
Fue vinculado a proceso el 28 de julio del 2020 por el delito de lavado de dinero, debido a que durante su gestión habría recibido 3 millones de dólares del empresario Alonso Ancira, a cambio de que Pemex adquiriera de la empresa Altos Hornos de México (AHMSA).