El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal a su cargo en medio de una crisis política detonada por acusaciones de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
El anuncio, realizado a través de un mensaje en video, marca un punto crítico en la relación entre autoridades mexicanas y estadounidenses en materia de seguridad.
Dijo tener “la conciencia tranquila, pues son falsas y dolosas las acusaciones vertidas en su contra, y sólo buscan dañar al movimiento de la Cuarta Transformación”.
Rocha Moya informó que presentó formalmente su solicitud ante el Congreso estatal con el objetivo de separarse del cargo mientras avanzan las investigaciones.
La decisión, explicó, busca facilitar el trabajo de las autoridades y evitar interferencias en el proceso.
Aseguró que puede seguir viendo de frente al pueblo y a su familia, pues no los ha traicionado, y lo demostrara ante las autoridades correspondientes, quienes ya han iniciado una investigación al respecto.