Por: Agencias
Washington D.C., Estados Unidos.- La llamada One Big Beautiful Bill Act, promovida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reúne medidas sobre reducción de impuestos, cambios en el sistema de salud y control de fronteras. Dentro de este paquete, se contempla una nueva “tasa de integridad” para quienes soliciten visas a nivel mundial.
Lo que implica que los solicitantes deberán cubrir tanto los costos actuales como el valor adicional de esta tasa.
El proyecto de ley ya recibió luz verde por parte del Senado de Estados Unidos, consolidándose como parte de la agenda legislativa impulsada por la actual administración.
Sin embargo, todavía no hay una fecha definida para la entrada en vigor de la norma ni detalles sobre la forma en que se cobrará esta tasa extra a quienes tramiten su visado.
Según los análisis realizados por varias firmas de abogados y centros de investigación, la ley introduce una tasa de 100 dólares para presentar una solicitud de asilo, que deberá pagarse además anualmente en los años sucesivos durante el procesamiento del expediente; además, deberán abonar 550 dólares para obtener su autorización de empleo en caso de que su solicitud se admita.
Los solicitantes de un estatus de protección temporal (TPS, en inglés) deberán abonar 500 dólares para aplicar (diez veces más que la tasa actual), y 550 dólares por su permiso de trabajo (en la actualidad cuesta entre 470 y 520, según si se presenta online).
Aquellos que apliquen a un parole humanitario deberán abonar 1,000 dólares (en la actualidad algunos no pagan nada, y otros hasta 630 dólares), más otros 550 dólares por su permiso de trabajo, según los citados análisis.
En cuanto a las visas para aquellos que no buscan emigrar al país (turistas, estudiantes, académicos, trabajadores temporales, etc.), se crea una nueva tasa “de integridad de la visa” de 250 dólares, que se suman a los costes ya en vigor; la ley deja abierta sin embargo la posibilidad a obtener un reembolso de esa cantidad a la salida del país, si se demuestra haber cumplido las condiciones del visado. Además, incluye otra nueva tasa, de 24 dólares, para aplicar a un formulario I-94, requerido en numerosos trámites administrativos como registro de las entradas y salidas al país.
Esta nueva tasa “de integridad de la visa” se aplicará a todos los visados de no inmigrante, entre los que se incluirían en principio las visas B-1 de negocios y B-2 de turismo; las visas F, J y M para estudiantes; las visas H-B, L y O para trabajadores temporales; y las visas P para atletas y R para religiosos, entre otras.
Aquellos turistas que no necesiten visa para entrar al país no deberán pagar este tasa, entre ellos la mayoría de canadienses y los nacionales de los países incluidos en el Visa Waiver Programa (Francia, Alemania, Australia, Israel, Japón, Reino Unido, etc.)
La normativa establece que estos costos no serán fijos, pues se ajustarán anualmente desde el año fiscal 2026. El valor se recalculará cada año según la variación del Índice de Precios al Consumidor, redondeando el monto final al dólar más cercano por debajo.