Redacción.- El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos ha estado utilizando la ubicación GPS de teléfonos celulares para detectar inmigrantes indocumentados y otras personas que puedan entrar ilegalmente al país
El diario estadounidense refiere que la administración de Donald Trump compró el acceso a una base de datos comercial que mapea los movimientos de millones de télefonos celulares en Estados Unidos.
Estos datos se obtienen a través de aplicaciones como juegos, clima y comercio electrónico a las que el usuario les dio permiso para registrar la ubicación del teléfono.
¿Es algo ilegal?
No y sí. Expertos consultados aseguran que esto parece estar en una base legal firme ya que el gobierno compra el acceso a un proveedor comercial, tal como lo hace una empresa privada. La cosa es que el uso de esa información es un tema que no ha sido aprobado en los tribunales.