Julio Fernández | Piedras Negras, Coah.- Al menos una vez cada 15 días se presenta ante la Fiscalía General del Estado un caso de violencia familiar en el que los agresores son hijos o nietos, y las víctimas sus propios padres, abuelos o incluso tíos. En la mayoría de estos incidentes, las personas responsables se encuentran bajo el influjo de sustancias prohibidas, lo que desencadena conductas agresivas.
Aunque estos hechos son penalizados y la autoridad puede iniciar la investigación de oficio, en muchas ocasiones los afectados se niegan a denunciar, lo que permite que el agresor sea liberado tras 48 horas.
Las autoridades hacen un llamado a presentar la denuncia formal, ya que solo así se pueden prevenir situaciones más graves o desenlaces fatales dentro del entorno familiar.