Una fosa común con los restos de 215 niños fue encontrada en un internado creado para integrar a miembros de la comunidad indígena de Canadá, en un sitio construido hace más de un siglo.
Se trata de antiguos estudiantes de la Kamloops Indian Residential School en Columbia Británica, en el oeste del país que cerró en 1978.
Un experto descubrió los restos humanos el pasado fin de semana utilizando un georradar en el lugar donde se encontraba el internado; el hallazgo fue anunciado este jueves por la jefa de la comunidad aborigen Tk’emlups te Secwepemc.
Por su parte el primer ministro Justin Trudeau calificó el hallazgo como un “doloroso recordatorio” de un “capítulo vergonzoso de la historia de nuestro país”.
“Algunos apenas tenían tres años”, dijo Rosanne Casimir, jefa de la comunidad, sobre los niños. Según ella, su muerte, cuya causa y fecha se ignoran, nunca fue registrada por la dirección del internado, aunque su desaparición ya había sido mencionada en el pasado por miembros de esa comunidad. Se espera que los resultados preliminares de la investigación se publiquen en un informe en junio.
La comunidad está trabajando con el médico forense y los museos de la provincia para tratar de arrojar luz sobre el hallazgo y encontrar cualquier documentación relacionada con las muertes.
Estas escuelas funcionaban como internados obligatorios administrados por el gobierno y las autoridades religiosas durante los siglos XIX y XX con el objetivo de integrar por la fuerza a los jóvenes indígenas. El internado Kamloops era el más grande de todo este sistema, que se conoció con el nombre de Sistema Escolar de Residencias Indígenas.
Inaugurado bajo la administración católica en 1890, llegó a contar con hasta 500 estudiantes cuando alcanzó su punto máximo en la década de 1950.
Desde aproximadamente 1863 hasta 1998, más de 150.000 niños indígenas fueron separados de sus familias e inscritos en estas escuelas donde no se les permitía hablar su idioma ni practicar su cultura, y muchos eran maltratados y abusados.