Por: Excélsior
Londres, Inglaterra.- El universo de The Crown no se queda en sus seis temporadas. Netflix ya trabaja en una precuela de The Crown que ampliará la historia de la familia real británica, pero esta vez con un giro claro: mirar hacia el pasado, mucho antes del reinado de Isabel II.
De acuerdo con reportes publicados en medios británicos, el nuevo proyecto funcionará como un spin-off directo de The Crown y explorará una etapa poco vista en pantalla.
La narrativa arrancaría en 1901, con la muerte de la reina Victoria, y avanzaría hasta 1947, año en que Isabel se casa en la Abadía de Westminster, punto que conecta con el inicio de la serie original.
La precuela de The Crown no solo amplía el universo, también cambia el enfoque. Mientras la serie original se centró en el largo reinado de Isabel II, esta nueva producción se adentrará en los años en que se construyó la monarquía contemporánea del Reino Unido.
El periodo elegido incluye momentos clave como el ascenso de la Casa Windsor, la abdicación de Eduardo VIII y el impacto de las dos Guerras Mundiales en la familia real. Se trata de una etapa marcada por cambios políticos, tensiones internas y decisiones clave que terminaron definiendo la estructura actual de la corona.
La intención, según las filtraciones, es mostrar por qué varios reinados fueron breves y cómo esos eventos prepararon el terreno para la estabilidad que llegó después con Isabel II.
Uno de los puntos más relevantes del proyecto es la posible participación de Peter Morgan, creador de The Crown.
De acuerdo con fuentes cercanas a la producción, el guionista ya habría comenzado a trabajar en el desarrollo de la historia y se espera que continúe como figura principal en la serie.
Morgan ha sido clave en el éxito de la producción original, que acumuló seis temporadas y más de 20 premios Emmy. Su estilo narrativo —centrado en el drama político y las tensiones personales dentro de la realeza— es justamente lo que Netflix busca mantener en esta nueva etapa.
En entrevistas previas, el propio creador había dejado abierta la puerta a seguir explorando este universo, aunque con una condición: no avanzar hacia el presente. En cambio, planteó la idea de mirar hacia atrás como una forma de contar historias que dialoguen con la actualidad sin hacerlo de forma directa.