Redacción.- El Ramadán es uno de los meses más sagrados para la comunidad musulmana, pero este año su organización y ejecución será muy distinta a la de años anteriores, debido a la crisis.
Países como Arabia Saudí prohíben los rezos congregacionales y exigen que éstos se realicen utilizando los canales digitales disponibles.
La peregrinación a la Meca fijada este año para finales de julio ha sido suspendida y los gestos de caridad con los colectivos más vulnerables, también.
Desde que Arabia Saudí anunció el pasado 17 de abril el cierre de sus principales templos religiosos, países como Irán, Jordania, Israel, Emiratos Árabes, Egipto o Marruecos han tomado la misma medida cautelar.
Como consecuencia del cierre de las mezquitas, las oraciones congregacionales serán sustituidas por rezos colectivos a través de Zoom y conferencias religiosas que serán emitidas por Facebook y Youtube.
En lo relativo al ayuno, los musulmanes romperán el ayuno, como siempre, antes del amanecer y después del atardecer.
Otra de las diferencias que afecta al zakat, uno de los cinco pilares básicos del Islam y que, durante el Ramadán, se salda ofreciendo comida a los más desfavorecidos, sin embargo, este 2020, serán las organizaciones sociales quienes se encargarán de garantizar el iftar a los colectivos más pobres.