Cientos de personas salieron a la calle este lunes en la provincia filipina de Bulacán, en la región de Luzón Central, al norte Manila, para protestar por la creciente corrupción vinculada a proyectos de control de inundaciones, unas marchas que tuvieron lugar a pesar, precisamente, de que las calles de las principales ciudades de la zona se encuentran anegadas por las fuertes lluvias.
Los manifestantes, a los que se sumaron pescadores y agricultores, alertaron de que las inundaciones en la zona, generalmente crónicas, están empeorando debido a las decisiones de las autoridades y las corruptelas a la hora de sacar adelante planes de reclamación e indemnización.
Así, instaron de que las condiciones climáticas extremas son las responsables de las precipitaciones que están teniendo lugar, pero apuntaron a los responsables de los proyectos de control de inundaciones como los causantes de “magnificar” el impacto de estas lluvias.
Además, señalaron que el proyecto para construir el nuevo aeropuerto internacional de Manila, la capital, en el municipio de Bulacán, desplazó a un millar de familias de pescadores y ha provocado la tala de más de 600 manglares, según informaciones recogidas por el diario ‘The Philippine Star’.