Las autoridades de Irán anunciaron las tres primeras ejecuciones de presos condenados por su participación en las protestas de enero, en las que supuestamente mataron a dos agentes de seguridad.
“Los tres condenados fueron ahorcados en la ciudad de Qom tras ser declarados culpables de asesinato y de llevar a cabo acciones operativas en favor de Israel y Estados Unidos”, informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
Los ejecutados han sido identificados como Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeid Davudi y fueron sentenciados a muerte por el delito de moharebeh (enemistad contra Dios), concepto legal utilizado para castigar delitos contra la seguridad pública, el islam y el espionaje.
Saleh Mohammadi, era un joven atleta de apenas 19 años.
Las autoridades señalaron que los tres fueron detenidos en operaciones de seguridad e inteligencia y que confesaron los hechos durante las distintas fases del proceso judicial, además de reconstruir detalladamente el crimen.