Irán disparó varios misiles contra lo que aseguró que era el “cuartel general de espionaje” israelí del Mosad en Irak, aunque los proyectiles cayeron cerca del consulado de Estados Unidos en Erbil, capital de la región kurda semiautónoma.
El resultado fue la muerte de cuatro civiles y seis más resultaron heridos, algunos de ellos en estado crítico.
La Guardia Revolucionaria de Irán justificó los ataques como respuesta a lo que definió como “recientes crímenes cometidos contra la República Islámica”.
“Este cuartel general ha sido el centro para desarrollar operaciones de espionaje y planificar actos terroristas”
Dándose los ataques en un momento de intensas tensiones en la región y temores de una ampliación de la guerra de Israel en Gaza.
Estados Unidos condenó los ataques calificándolos de “imprudentes e imprecisos”, aunque no hay heridos entre el personal estadounidense, ni daños a las instalaciones, aseguró el portavoz de la Casa Blanca.
Desde el estallido de la guerra entre Israel y Hamás el 7 de octubre, las milicias respaldadas por Irán en Irak han lanzado ataques con drones casi a diario contra bases que albergan a fuerzas estadounidenses en Irak y Siria.