Jesús Murillo Karam, extitular de la Procuraduría General de la República, podría recibir hasta 82 años de cárcel por desaparición forzada, tortura y delitos contra la administración de la justicia, fue imputado por estos ilícitos al considerar que fraguó premeditada y dolosamente la verdad de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Por desaparición forzada podría recibir entre 40 y 60 años de cárcel; por tortura, de 3 a 12 años, y por delitos contra la administración de la justicia, de 4 y 10 años.
Según la imputación, Murillo Karam, en forma premeditada, ordenó alterar y manipular evidencias y desviar líneas de investigación, contribuyendo a ocultar la verdad del caso.
El exprocurador fue detenido el 19 de agosto cuando salía de su domicilio ubicado en la colonia Lomas de Chapultepec.
El aseguramiento ocurrió un día después de que el Gobierno federal presentara las conclusiones preliminares de la investigación hecha sobre el paradero de los estudiantes de Iguala. Uno de los puntos señalados por el subsecretario de Gobernación, fue que las autoridades federales y estatales del más alto nivel en ese entonces fueron “omisas y negligentes”.