Redacción.- El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador reconoció que los asesinatos en Michoacán y Veracruz “sí son lamentables y constituyen todo un desafío para las autoridades”, pero aseguró que no va caer en la trampa de declararle la guerra como en otros tiempos.
Aclaró que su gobierno “no está cruzado de brazos”, pero dijo que se mantendrá la estrategia de atender las causas de la inseguridad.
Insistió que la guerra contra el crimen organizado en el sexenio de Felipe Calderón “llevó a esta situación de inseguridad” en todo el país.
Sostuvo que revertir con los programas sociales el problema de la violencia puede llevar tiempo pero es la mejor estrategia, porque la de la guerra que inició precisamente en Michoacán, está comprobado, fracasó y se produjo mucho daño y sufrimiento.
De hecho esos programas son para los jóvenes con el objetivo de quitárselos a la delincuencia organizada y que no lo enganchen.
Ayer la Secretaría de Marina detuvo a una banda de 14 personas, y todavía no se determina si están vinculados con los asesinatos en Uruapan, pero describió como doloroso que entre los capturados hay dos jóvenes de 16 años.