Por: Excélsior
Los Ángeles, California.- El inicio de la nueva etapa del Universo DC (DCU) afrontó su primer obstáculo financiero en las salas de cine con el estreno de la promocionada cinta Supergirl, producción protagonizada por Milly Alcock y que contaba con la participación de Jason Momoa en el papel de Lobo, pero que no ha cumplido con las expectativas en sus primeros días en las pantallas.
La gran nota del fin de semana de Supergirl ha sido como fue superada en las taquillas de Estados Unidos, y del mundo, de forma muy superior por la nueva cinta de Pixar: Toy Story 5.
Ante este panorama, el copresidente de DC Studios, Peter Safran, fijó una postura oficial sobre el desempeño del largometraje, el cual contó con un presupuesto de producción estimado en 175 millones de dólares. La situación ha generado cuestionamientos sobre si vale la pena seguir con el proyecto establecido para hacer frente a las producciones de Marvel.
El futuro del nuevo Universo DC tras el fracaso de Supergirl
En una declaración compartida con el diario The New York Times, el ejecutivo evitó matizar de forma artificial los resultados de la recaudación, pero enfatizó que la estabilidad de la franquicia cinematográfica no se encuentra en riesgo a pesar de que la película Supergirl no ofreció los resultados esperados en taquilla.
Si bien Supergirl no cumplió con nuestras expectativas de taquilla, es solo un componente de una estrategia más amplia y a largo plazo en DC Studios en la que seguimos confiando”.
El enfoque de la organización se traslada ahora hacia su siguiente proyecto en el calendario, Clayface, un filme de terror corporal con clasificación R dirigido por James Watkins que, debido a su presupuesto moderado de 40 millones de dólares, presenta un esquema de recuperación financiera menos complejo para el estudio.Recaudaciones de Supergirl el fin de semana en Estados Unidos.
Durante su primer fin de semana de exhibición en el mercado norteamericano, la producción de Supergirl acumuló una recaudación de 38 millones de dólares en la taquilla doméstica de los Estados Unidos.
A nivel internacional, el largometraje sumó 30 millones de dólares adicionales, consolidando un debut global de 68 millones de dólares. Dichas cifras se posicionaron por debajo de las expectativas de la distribución y, se espera que no incrementen de forma potencial en los próximos días.