Los brotes de norovirus han aumentado en diversas regiones de Estados Unidos este invierno, con cifras que superan ampliamente los registros de años anteriores, de acuerdo a datos publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Durante la semana del 5 de diciembre se reportaron 91 brotes de esta infección estomacal, en comparación con los 69 brotes registrados en la última semana de noviembre.
Este incremento ha encendido las alarmas en el sector sanitario, ya que el número actual de brotes supera con creces el máximo histórico de 65 reportes durante la misma semana de diciembre en años anteriores.
La enfermedad es conocido por provocar vómitos y diarrea de inicio repentino, lo que facilita su rápida propagación en entornos cerrados donde las personas mantienen contacto cercano. Es también la principal causa de enfermedades a propagadas a través de los alimentos en Estados Unidos, país en el que se registran alrededor de 2500 brotes al año, de acuerdo con The Associated Press (AP).
Cruceros, residencias de ancianos, cárceles y escuelas son los lugares más propensos a convertirse en focos de brotes, según los CDC, es decir, espacios, en los que suele haber mucha gente junta.
Es un virus “muy contagioso” que a veces es conocido como “gripe estomacal” a pesar de no estar relacionado con esta enfermedad causada por el virus de la influenza.
El norovirus causa gastroenteritis aguda, es decir, una inflamación del estómago o intestinos. Aquellas personas que contraigan el patógeno suelen mejorar entre uno y tres días, sin embargo, pueden contagiar a más gente algún tiempo después.
Para prevenir contraer esta enfermedad se pueden tomar algunas medidas:
- Lavarse las manos frecuentemente y de manera correcta.
- Limpiar y desinfectar superficies contaminadas.
- Cocinar bien los mariscos y lavar las frutas y verduras de manera correcta.
- Lavar la ropa con agua caliente.