La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó en 2019 sobre una potencial amenaza a la salud global: la Enfermedad ”X”.
Según un comunicado, la OMS tiene un plan de investigación y desarrollo que identifica enfermedades y patógenos que representan un peligro para la humanidad. Estos pueden desencadenar una emergencia de salud pública, pero aún no cuentan con tratamientos y vacunas efectivas.
Dentro de la lista de estas enfermedades se encontraban el ébola, el zika, la fiebre de Lassa, la fiebre del valle de Rift, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la enfermedad de Nipah y los síndromes respiratorios de SARS y MERS.
Pero un nombre destacaba entre todos: la ”Enfermedad X”.
La OMS la definió como ”una epidemia internacional grave que podría ser causada por un patógeno actualmente desconocido con potencial para afectar a humanos”.
Ante lo ocurrido con el COVID-19, la organización está tomando medidas para prevenir otra crisis sanitaria.
La Enfermedad X simboliza la urgencia de estar listos ante un patógeno desconocido que podría causar otra epidemia de gran magnitud.
Aunque la Enfermedad ”X” sigue siendo teórica, la OMS ya la ha reconocido en su listado, definiéndola como un ”patógeno actualmente desconocido que podría desencadenar una grave epidemia internacional”.