Ahmad Al Aliwi Alissa, de 21 años, es el presunto autor del tiroteo ocurrido en un supermercado en Boulder, Colorado que dejó sin vida a 10 personas; sin embargo hasta el momento todavía no se tiene certeza de los motivos que lo llevaron a perpetrar el ataque.
De acuerdo a las indagaciones, el joven puede tener un historial de problemas mentales, aunque no hay evidencia que sugiera que el crimen sea un acto terrorista o de odio, según las autoridades.
El día del ataque, Alissa se quitó la ropa y se entregó al equipo SWAT, luego pidió hablar con su madre.
El joven fue detenido y ahora enfrenta a 10 cargos de asesinato en primer grado, en el Estado esto conlleva una pena de cadena perpetua sin libertad condicional.
Salud Mental
La familia de Alissa confesó a los investigadores que sufre algún tipo de enfermedad mental, pues a veces les decía que había gente que lo perseguía, sufría de paranoia.
“Era un chico extrovertido pero después de ir al instituto y de que le acosaran mucho, empezó a volverse antisocial”
Las autoridades lo describieron como una persona “propensa a la ira repentina” pues ya tenía denuncias por delitos menores de agresión.
El joven compró un arma el pasado 16 de marzo, una pistola semiautomática Ruger AR-556, según una declaración jurada a la que tuvo acceso el periódico The New York Times. Pero ni las declaraciones de la policía ni los documentos de la acusación dejan claro si fue esta arma la que disparó el día del ataque.
Su cuñada dijo a los investigadores que había estado jugando unos días antes con el arma que parecía una “ametralladora”.
En 2018 la ciudad de Boulder, Colorado, prohibió la venta de armas de asalto así como la comercialización de cargadores de gran capacidad. Pero hace menos de dos semanas un juez la bloqueó en corte, alegando que no es legal restringir localmente la venta.