SpaceX lanzó el martes 26 de agosto el décimo vuelo de prueba de su nave espacial Starship y el propulsor Super Heavy, en lo que fue el tercer intento de lanzamiento de la misión, luego de que el despegue del domingo fuera frustrado por problemas en los sistemas en tierra y el intento del lunes se cancelara debido al clima.
La décima misión de Starship llega tras una serie de fallos explosivos que se remontan a enero, cuando la empresa presentó una nueva generación de vehículos.
SpaceX presentó la generación actual de naves espaciales en enero, tras una serie de pruebas exitosas con una versión ligeramente más pequeña del cohete en 2024.
Sin embargo, 2025 ha sido un año muy complicado para el programa. Durante dos vuelos de prueba, en enero y marzo, el vehículo explotó cerca de islas habitadas al este de Florida, generando escombros que impactaron carreteras en las Islas Turcas y Caicos y que llegaron hasta islas de las Bahamas.
Aun así, la empresa no se lamenta, pues ha señalado que incluso los vuelos de prueba fallidos ayudan a los ingenieros a mejorar el diseño de Starship, y que esto ocurre más rápido que si SpaceX empleara métodos de ingeniería tradicionales.
La nave Starship logró un aterrizaje preciso en el océano Índico aproximadamente una hora después de que el propulsor Super Heavy realizara su propio amerizaje controlado en aguas de la costa del golfo de México, al este de Texas y México.
Se espera que este vuelo sea uno de los últimos para esta versión de Starship y el cohete Super Heavy, ya que SpaceX planea presentar un prototipo aún más grande el próximo año.
El CEO de SpaceX, Elon Musk, ha promocionado durante mucho tiempo a Starship como el vehículo que llevará por primera vez a humanos a Marte. Además, es considerado clave para el objetivo de la NASA de regresar astronautas a la Luna en esta década.
Starship’s tenth flight test pushed the limits and provided maximum excitement along the way → https://t.co/UIwbeGoo2B pic.twitter.com/W6fH3GCwuP
— SpaceX (@SpaceX) August 27, 2025