Eric M. Smith quien fue declarado culpable de asesinato en segundo grado en 1994 y encarcelado siendo un niño a cadena perpetua, será liberado el 17 de noviembre, al convertirse en elegible para la libertad condicional.
Eric M. Smith tenía 13 años cuando en 1993 salió de casa y durante su paseo se encontró a Derrick Robie, un niño de 4 años que iba solo caminando hacia un campamento de verano en el municipio de Savona, en el condado de Steuben, Nueva York.
Eric habló con él y lo convenció para ir hacia un bosque cercano; ahí con toda su furia lo golpeó en la cabeza con una piedra hasta que lo mató. Como declararía en el juicio, el menor asesino llevaba años reprimiendo ira por el acoso que sufría en el colegio.
Lo que preocupó a las autoridades en aquel momento, fue la descripción que hizo durante el juicio, cuando fue cuestionado si disfrutó durante el asesinato, fue muy claro: “En ese momento, sí”.
El tribunal le juzgó como a un adulto y le condenó en 1994 a nueve años de cárcel, ligada a una especia de cadena perpetua revisable, por homicidio en segundo grado a pesar de que su abogado trató de demostrar que era un adolescente mentalmente enfermo.
Durante el juicio, su defensor argumentó sin éxito que su cliente no era responsable de sus actos porque sufría un trastorno, que le llevó a matar en un arranque de rabia patológica y sin provocación.
Durante todos estos años, los padres de la víctima han pedido en todas las revisiones de la pena realizadas que no le dejaran en libertad, por lo que Eric ha pasado más de 27 años entre rejas.
Pero el pasado 5 de octubre llegó el momento de una nueva revisión de la condena, a sus 41 años, compareció por undécima vez ante la Junta de Libertad Condicional y el Departamento Penitenciario y de Supervisión Comunitaria dispuso que estaba listo para recuperar la libertad, por lo que decretó su puesta en libertad para el próximo noviembre.