Un tribunal en Namibia declaró inconstitucionales dos leyes con origen colonial que criminalizaban las relaciones homosexuales entre hombres, un fallo histórico para la comunidad LGBTI en aquel país.
El caso surgió del recurso interpuesto en junio de 2022 ante el Tribunal Superior de Namibia por un hombre gay, Friedel Dausab, para impugnar las leyes de “delitos sexuales antinaturales” y “sodomía”, al denunciar que violaban sus derechos como ciudadano recogidos en la Constitución, según un comunicado de la ONG británica Human Dignitiy Trust, que apoyó al activista en el juicio.
La corte rechazó “la aplicación de opiniones morales privadas de un sector de la comunidad (incluso si constituye la mayoría de esa comunidad), que se basan en gran medida solo en prejuicios”, y concluyó que la criminalización de los homosexuales “representa una mayor amenaza para el tejido de la sociedad en su conjunto que la tolerancia”.
Dausab celebró el fallo y afirmó que interpuso el recurso porque “los delitos de sodomía obstaculizaban la prevención de las infecciones por VIH y el acceso a tratamientos que salvan vidas”, además convertir a los hombres homosexuales en “blancos fáciles de abuso”.
Namibia heredó esos delitos al independizarse en 1990 de Sudáfrica, que entonces se encontraba todavía bajo el régimen racista del ‘apartheid’ pero acabó eliminando esas infracciones de su legislación en 1998, cuatro años después de la llegada de la democracia multirracial.
Aunque se registraron más de 60 detenciones bajo esas acusaciones entre 2003 y 2019 en Namibia, según Human Dignity Trust, no se ha enjuiciado a nadie durante los últimos años.